"CHICOS DISFRAZADOS ? : VIVIR UNA VIDA QUE NO TE CORRESPONDE"
Hola!
Soy Sebastián, tengo 21 años y estoy locamente enamorado de Gerardo. Lo conocí a través del chat hace 6 meses. ¡Cómo no recordar aquel día!, si tenía examen de contabilidad y no sabía nada. Decidí comentárselo y dijo que me ayudaría, pero lamentablemente no pudo ir a mi casa. Seguimos conversando de todo un poco y nos dimos cuenta que estudiábamos en la misma universidad… ¡oh sorpresa, el mundo es pequeño! Aunque sentí un poco de temor al saber que era prácticamente un hecho el encontrarnos algún día por los pasadizos de la universidad, quedamos en conocernos al salir de mi examen. El reloj marcaba las ocho de la noche y los nervios recorrían mi cuerpo. Saber que él estaría esperándome por la puerta del estacionamiento me mantenía intrigado y emocionado a la vez; me moría por saber quién era y cómo seria nuestro esperado encuentro.
Salí antes de la hora; dejando atrás un examen en blanco. Miré mi reloj y faltaba hora y media para poder verlo. Estaba un poco frustrado por el examen, pero saber que él estaría esperando por mí, formaba una sonrisa en mis labios... ¡Lo vi!, ahí estaba fumando un “puchito” y nuevamente los nervios me atacaron. Me acerque y le dije: “Hola, ¿cómo estás?, ¿caminamos un rato?” a lo que él me respondió: “está bien”, aunque a los pocos instantes me confesó que no era mucho de caminar…las primeras palabras que cruzamos.
Comenzamos nuestra caminata y compartimos nuestras vivencias, secretos y miedos… el tiempo pasaba y logramos formar una bonita conversación, nada era aburrido en esos momentos. Luego de un largo rato, llegamos a un pequeño parque llamado “Tradiciones”, ubicando entre las cuadras once y doce de la avenida Velasco Astete, un lugar tranquilo y con una iluminación perfecta que se prestaba para hacer del parque un lugar romántico. Nos sentamos a seguir charlando y fumando. A los instantes de haber llegado, me llené de valentía y durante mi conversación me fui acercando discretamente a él; ahí fue donde me dijo: “¿te puedo dar un beso?” y yo emocionado le dije que sí. Así continuamos hasta las tres de la mañana, nunca odie más al tiempo por haber pasado tan rápido y fue ahí donde el decir adiós se me hizo imposible.
Al día siguiente, acordamos en volver a vernos. Yo contaba los segundos y los minutos para estar nuevamente junto a él. Aquellos ojos me habían cautivado y, a cada momento, su penetrante mirada se me hacia presente. Descubrí que para pensar en él no era preciso estar a solas. Ahora somos novios; los más felices del mundo…
Ser homosexual, en la sociedad limeña, es duro para muchos de nosotros, debido a la infinidad de problemas que conlleva “Salir del closet”. Pero, ¿Por qué discriminar a los homosexuales?, ¿acaso hacemos daño a alguien? Tan sólo, es el gusto y atracción hacia las personas de nuestro mismo sexo. Ser “gay”, para nosotros, significa la capacidad de amar y compartir la vida con un hombre. Sin embargo, es difícil ser nosotros mismos frente a los demás, por el temor al famoso “que dirán” y es por esto que la mayoría de nuestros similares llevan una doble vida, fingiendo ser personas que no son.
Es muy frustrante no poder ser auténtico, ser como realmente somos y esto no quiere decir “ser una loca”, como la mayoría de las personas erróneamente cree que son los homosexuales. El principio de la autenticidad es el valor más importante que, como personas, debemos desarrollar para sentirnos bien y para evitar el autoengaño; es decir, negar nuestra propia identidad como si nos avergonzáramos de ser nosotros mismos.
¿Es que ser homosexual es tan malo?, podríamos decir que, para algunos, es un acto de inmoralidad, una forma de relación que va en contra de los principios rígidos, que los propios seres humanos nos hemos establecido. “Esta inmoralidad” es justificada para muchos, ya que apelan a la tradición de que la única relación real y aceptada se da entre el varón y la mujer.
“Salir del closet” es una decisión que toma tiempo realizarla y, tal vez, ésta nunca se dé. La familia es un factor importante para poder decidirlo; algunos por temor al rechazo de los padres, tienden a seguir viviendo en la mentira y aparentar personalidades que no les corresponden; aunque por dentro se mueren de ganas de gritar frente a todos que son “gays”, pero se cohíben y solo les queda conformarse con llevar una vida frustrada, llena de miedos y al final cuestionarse en ¿Cómo sería su vida si la vivieran aceptando su identidad?
Vivir una vida basada en la mentira, solo te llena de dolor y de impotencia por no poder expresar lo que realmente sientes. Es crear una confusión entre mente y corazón; pues mientras tu corazón desea expresar los verdaderos sentimientos, tu mente pone una barrera porque ve como un riesgo el ser auténtico. Muchos dirán que el actuar de los homosexuales es ilógico; que no va acorde con los pensamientos de esta sociedad cerrada, la cual, no puede ver más allá de las paredes de su propia ignorancia y que no entiende que el corazón actúa por razones que la propia razón nunca podrá comprender.
Los homosexuales siempre hemos existido, a pesar de la constante negación. Desde siempre, grandes filósofos, sabios, genios, santos, héroes, heroínas de la historia han sido homosexuales. Ahora como antes, estamos en todas las áreas que puedan imaginar; tal vez, alguien muy cercano a ustedes sea homosexual y no se atreve a contárselos por el miedo a la discriminación, a que lo juzguen y califiquen de la manera más malvada, a que sea víctima de todo el veneno que la sociedad tiene dentro; ése que ha ido acumulando debido a las frustraciones personales.
Actualmente, ser gay es pertenecer a uno de los grupos más vapuleados de nuestra comunidad. Aunque el “gay” que no ha “salido del closet” es capaz de llegar a ocupar altos cargos profesionales sin temor al rechazo; a diferencia de otros grupos como el de los travestis. Ellos no sólo tienen que enfrentar el odio y los comentarios; sino también la violencia física y la ruptura de sus sueños profesionales, porque no les dejan más espacio para desarrollarse laboralmente que como estilistas (una carrera bellísima en donde se necesita de mucho talento y creatividad), pero algunos han querido ser ingenieros, médicos, abogados, científicos, etc. No me imagino que uno de ellos llegue a la Facultad de Ingeniería de alguna universidad y sea tratado con el respeto que todos merecemos. También, les toca enfrentar la muerte violenta por parte de seres intolerantes, homofóbicos, indolentes, desgraciados que viven llenos de odio y rencor. Son 70 integrantes de la comunidad de LTGB (lesbianas, travestis, "gays" y bisexuales), que mueren al año a causa de los crímenes de odio y no he visto a ningún político pedir una "investigación severa", de esas que suelen pedir todos los días en otro tipo de casos, como “salvemos la vida de Spike”, quien esta destinado a morir en sacrificio por morder a alguien.
Sólo buscamos ser reconocidos y vivir nuestra propia vida para ser felices o, al menos, intentar serlo, como tiene derecho cualquier ser humano; porque la vida es para que TÚ seas feliz, más no para hacer feliz a otros. Se trata de que te sientas realizado y en paz contigo por tus propias ideas y sentimientos. Nadie es dueño de la verdad....eso es muy cierto, así que NADIE tiene porque afirmar que lo que tu piensas y sientes es incorrecto.
Conozco a personas “gays” que pertenecen a mi círculo de amigos; son personas amables, carismáticas, soñadoras y “hasta más hombres, que los que suelen llamarse hombres de verdad”. Tengo un enamorado extraordinario con el que siento que cada momento es real, con el que puedo hacer planes y proyectarme a una vida futura en base al amor que sentimos. La sociedad debería de comprender que la definición de amor es una sola y que éste no distingue sexos.
Bye